En la clase impartida por la profesora
de educación física hemos trabajado con el cuerpo. Para ello hemos
comenzado bailando todos los cursos alrededor de las sillas de la
clase, en este juego no se podían tocar las sillas puesto que eran
un objeto y teníamos que esquivarlas bailando, cuando la profesora
paraba la música todo el mundo tenía que estarse quieto. El
siguiente ejercicio consistía en bailar solo con la parte del cuerpo
que ella indicara, aquí también se paraba la música. Luego hemos
tenido que elegir una silla cada uno de nosotros y comenzar a bailar
con ella, conforme iba pasando el tiempo debíamos ir haciendo las
pautas que la profesora nos marcaba, como por ejemplo copiar un baile
gracioso de compañeros de ambos lados o el de delante.
Posteriormente dividimos la clase en cuatro grupos, quedando
mezclados los tres primeros que también se encontraban allí, y
comenzamos a formar una coreografía entre todos pero con una
peculiaridad, que no se podía hablar. Después de haber practicado
un par de veces y habiendo medio montado la coreografía empezaron
los cuatro grupos a exponerla al resto de la clase. Cuando terminamos
todos de bailar hicimos un circulo con las sillas que habíamos
utilizado anteriormente y la profesora nos dio una pequeña clase de
relajación. Una vez finalizada esta relajación dimos paso todos
juntos a expresar los sentimientos e ideas que nos han pasado por la
cabeza durante el transcurso de la clase. La mayoría de las personas
sentían al principio una especie de vergüenza debido a que no
conocíamos a muchas de las personas que había allí, conforme iba
pasando ese sentimiento aparecía el de felicidad y alegría puesto
que mientras bailamos y durante el transcurso de la clase nos hemos
reído mucho. En general lo que más impacto le ha causado a todo el
mundo ha sido la forma de impartir la clase, ya que anteriormente a
nadie le habían impartido una clase de esta forma tan peculiar.
Somos Pepo Pleople´s, grupo formado por; -Francisco Toledo Cordón -Jose Manuel Vargas Leal -Jose Manuel Vegas Luque -Alberto Pérez Pérez -Carmen Villalba García
jueves, 22 de mayo de 2014
martes, 20 de mayo de 2014
La importancia de las relaciones interpersonales
Ya vamos llegando al final de esta asignatura, y va siendo hora de examinar y ver las conclusiones que hemos obtenido a lo largo del trabajo. En esta entrada vamos a centrarnos en las relaciones interpersonales.
Los integrantes del grupo decidimos establecer cuatro núcleos fundamentales que estuviesen presentes en nuestras biografías escolares. Unos de estos núcleos es el de la interacción. Nosotros lo pusimos simplemente porque todos nosotros coincidimos en que las relaciones de nuestra etapa escolar han marcado mucho nuestras vidas. Después de un tiempo trabajando y leyendo autores, hemos llegado a la conclusión de que las relaciones interpersonales son lo más importante de la escuela.
Las relaciones que los alumnos tengan entre sí y con los docentes marcarán el ritmo de trabajo. Si existe una buena relación habrá un buen clima de trabajo y el afecto y el cariño hará muy factible la comunicación con el docente. Sin embargo, si el docente es frío y no entabla una relación cercana con los alumnos, como muchos docentes que hemos tenido, la comunicación es menor y el ritmo de trabajo puede verse afectado. La clave para progresar es establecer un vínculo especial con cada alumno, que los alumnos vean en nosotros alguien donde apoyarse, y no vean, como ocurre en algunos casos, a alguien al que tienen que obedecer por obligación.
Otra labor fundamental del docente debería ser la de mediar entre sus alumnos y hacer que formen un grupo unido, en el que todos tengan relación con todos. Evitaremos de esta manera que haya problemas de convivencia y de marginación, los cuales tienen consecuencias muy negativas para la correcta formación de los alumnos.
Para escribir esta entrada he tomado como referencia las ideas que nos expone Nelson Beaudoin en su obra "Una escuela para cada estudiante". Este libro está cargado de ideas que, de llevarse a cabo harían que la educación diera un giro muy beneficioso.
miércoles, 7 de mayo de 2014
Conclusión individual de la reflexión en clase
La clase de hoy, ha sido bastante
interesante y me ha dado que pensar. Una de las conclusiones que he sacado ha
sido que existen muchos fallos en la organización escolar, en el sistema
educativo en general. Pero cuando estábamos analizando estas deficiencias,
Nacho me ha hecho la siguiente pregunta: ¿qué quieres tú, para tus alumnos
cuando seas maestro?, parece una pregunta muy simple, pues todos queremos lo
mejor para nuestros futuros alumnos, pero teniendo en cuenta mi propia
experiencia escolar, no puedo tratar de hacer con ellos lo mismo que han
realizado conmigo, puesto que hemos concluido que no sirve. Según mi propia
experiencia, en la escuela el objetivo es aprobar las pruebas que nos ponen los
profesores, ya sean exámenes o trabajos, pero una vez que completaba el examen
o trabajo, el conocimiento o el saber, se quedaba en el examen o el trabajo, no
en mi cabeza. Tras darle muchas vueltas a la pregunta, ya sé lo que quiero para
mis alumnos, quiero que crezcan como personas, no solo en el aspecto académico,
quiero que sean buenas personas, que quieran saber, conocer y hacer. Para
conseguir esto no puedo usar la misma metodología que usaron conmigo, pues el
progreso quedaría en los trabajos y no en mis alumnos. La forma, o metodología,
que se me ha ocurrido para hacer que ese progreso quede en ellos, es que sean
ellos mismos los que hagan ese progreso o descubrimiento, a través de la
reflexión.
Para explicarme mejor, yo
reflexionando sobre la cuestión que se me ha planteado, he llegado a una
conclusión que me hará mejorar no solo como futuro maestro sino como persona,
por lo tanto, si quiero que mis alumnos progresen como personas, debo
plantearles preguntas que les remuevan y que ellos mismos mediante sus
reflexiones y conclusiones, sean los que elaboren sus propio conocimiento.
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