miércoles, 7 de mayo de 2014

Conclusión individual de la reflexión en clase

            La clase de hoy, ha sido bastante interesante y me ha dado que pensar. Una de las conclusiones que he sacado ha sido que existen muchos fallos en la organización escolar, en el sistema educativo en general. Pero cuando estábamos analizando estas deficiencias, Nacho me ha hecho la siguiente pregunta: ¿qué quieres tú, para tus alumnos cuando seas maestro?, parece una pregunta muy simple, pues todos queremos lo mejor para nuestros futuros alumnos, pero teniendo en cuenta mi propia experiencia escolar, no puedo tratar de hacer con ellos lo mismo que han realizado conmigo, puesto que hemos concluido que no sirve. Según mi propia experiencia, en la escuela el objetivo es aprobar las pruebas que nos ponen los profesores, ya sean exámenes o trabajos, pero una vez que completaba el examen o trabajo, el conocimiento o el saber, se quedaba en el examen o el trabajo, no en mi cabeza. Tras darle muchas vueltas a la pregunta, ya sé lo que quiero para mis alumnos, quiero que crezcan como personas, no solo en el aspecto académico, quiero que sean buenas personas, que quieran saber, conocer y hacer. Para conseguir esto no puedo usar la misma metodología que usaron conmigo, pues el progreso quedaría en los trabajos y no en mis alumnos. La forma, o metodología, que se me ha ocurrido para hacer que ese progreso quede en ellos, es que sean ellos mismos los que hagan ese progreso o descubrimiento, a través de la reflexión.

            Para explicarme mejor, yo reflexionando sobre la cuestión que se me ha planteado, he llegado a una conclusión que me hará mejorar no solo como futuro maestro sino como persona, por lo tanto, si quiero que mis alumnos progresen como personas, debo plantearles preguntas que les remuevan y que ellos mismos mediante sus reflexiones y conclusiones, sean los que elaboren sus propio conocimiento. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario